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sábado, 16 de enero de 2016

Escribir



El principal propósito  que me he propuesto este año es escribir. No quiero dejar pasar la vida sin tomar conciencia de lo que en ella vivo. antes escribía todo: vivencias, recuerdos, sueños, aspiraciones, deseos, relaciones amistades , despedidas... todo lo que vivía era  motivo  para ser contado. 

Ahora, siento que es una necesidad;   es un escape y aliciente a la vez. Una forma de generar catarsis y liberar la ansiedad que el vivir la cotidianidad de la vida genera. Y a la vez, el deseo de compartir a otros las vivencias que le ayuden a seguir viviendo la vida en complicidad con otros;  que vivió las mismas dinámicas. ciertamente las palabras no fluyen como antaño, pero creo que escribir es casi lo mismo que andar en bici. Una vez aprendido, no se olvida. Y aquí estamos otra vez. 




domingo, 20 de septiembre de 2015

Los cambios de la vida

A quién no le ha pasado que de repente y sin avisar, todo lo que tenía un sentido en su vida, ya no lo tiene. Que aquello por lo que nos jugábamos hasta la vida, simplemente  dejo de ser importante y trascendental. Que lo que nos era placentero, ya no lo es más y que por distintas formas  se nos comunica que es necesario hacer un cambio en nuestras vidas. Y a veces es un cambio radical.


Para los que ya tenemos prácticamente más de la mitad de la vida, llegar a esta disyuntiva, es una situación de angustia. ¿Cambiar de rumbo, de proyecto, de trabajo, de oficio, por una simple Utopía o sueño juvenil, o porque no decirlo, una pequeña crisis? Lo mejor es hacer como que no pasa nada y seguir viviendo lo que hasta ahora me tocaba o por lo que ya había optado desde hace días, meses, o incluso toda una vida.

Ante estas circunstancias, solo nos queda de dos sopas: afrontar y asumir que la vida misma nos esta diciendo que se cumplió un ciclo en nuestras vidas y debemos de seguir la vida, pero dejando de lado esto. O la otra forma:  hacernos  de la vista gorda, aparentar y tratar de engañarnos a nosotros mismo diciéndonos que solo es  una pequeña crisis, que se nos pasara mañana a y seguir viviendo la vida como si nada.

Ciertamente podemos optar por esta situación. Hacernos de la vista gorda, hacer como  que no pasa nada y seguir viviendo la vida lo mejor que podemos.

Lo malo  de esto es que esta sensación de inquietud y hasta angustia no desaparece.De hecho se empieza a manifestar de manera orgánica. Nuestro cuerpo empieza a sentir malestares: Tensión muscular, estrés, cansancio, depresión y hasta ganas de llorar y sensibilidad emocional que de ordinario no manifestábamos.Señales inequívocas de que hay algo que debemos de atender y  no es otra cosa que la crisis por el cambio.

Todos en algún momento de nuestra vida experimentaremos esta situación. Tendremos que vivir la crisis por el optar, de asumir la nueva realidad y esperar lo mejor.

¿Qué hacer entonces?


















¡YA NO QUIERO SER MAESTRO!

  “YA NO QUIERO SER MAESTRO”   En lo que va del año a la fecha, muchos compañeros docentes se han acercado para confiarme casi en secret...