lunes, 14 de marzo de 2016

CALEIDOSCOPIOS: Superar un despido y convertirlo en oportunidad

El despido


Quienes hemos vivido la experiencia de ser despedidos  de una empresa, sentimos, que el mundo se nos termina. Es una situación tan dramática para nosotros que  casi se puede comparar con una tragedia griega  y hasta nos sentimos personajes de una de las obras de Esquilo, Sófocles o Eurípides. Sentimos que estamos acabados, que todo termino para nosotros. Que nuestros compañeros de trabajo (ahora  ex- compañeros)  nos miran con lástima, desprecio y hasta respiran aliviados por no ser ellos los  nominados a dejar la empresa. El aspecto emocional y psicológico en nosotros es brutal y sentimos que no nos podremos levantar fácilmente.


Dejemos  de lado si  el despido fue  justo o injusto. De   todas las reacciones que nos pueden pasar, la más caótica de todas es la de tratar de respondernos: y  ahora, ¿Qué voy a hacer?  Si ya no  voy a trabajar aquí, haciendo lo que mejor sé hacer... ¿Podré hacer esto mismo en otro lado? ¿La volveré a hacer en otro lado? ¿Podré salir adelante con todas mis preocupaciones, situaciones, problemas financieros y demás situaciones que en mi diario vivir me acontecen? Algunos vivimos esto y otros no, pero a todos nos pasa esto aunque sea brevemente.

Hay que reconocer, que entramos en una depresión  de la que no sabes si saldremos o no, porque ni siquiera pensamos en eso. “déjenme que estoy llorando” es una frase que podría explicar esta situación.

Ciertamente hay un duelo intenso según el tiempo de estar en esa organización. El nivel de tristeza, enojo, coraje, confusión y miedo depende  de esta realidad.  Para algunos, ese trabajo era parte de nuestra vida (o nuestra vida misma) nos concebíamos como miembros vitales e importantes de la organización. Inferioridad, fracaso y vergüenza son tres  sentimientos que empiezas a conocer. Y lamentablemente algunos no salen de esta ni con terapia. Su vida es una continua  añoranza: en su discursos suelen haber frases como estas:   “Cuando yo hacia”…  “Cuando yo estaba”… “Cuando yo era”… “Cuando podían”…cuando uno habla con ellos en su discurso, siguen perteneciendo a la empresa. Cuidado con esto.



Y ahora ¿Qué hacer?

Una vez que ya se ha finiquitado la situación laboral, que ya se vió  lo que por ley te corresponde y  se cerró la relación laboral,  lo más sano es tomarse un tiempo para meditar la nueva situación. Asumir la nueva realidad. Compartirla con los seres queridos,  salir de viaje o hasta tomarse un descanso, a lo mejor inmerecido, pero necesario. Darnos  tiempo de romper  con esta  realidad, vivir el duelo y pensar, con serenidad y  la cabeza bien fría lo que toca hacer.



 En este tiempo podemos pensar  sobre los “porqués” de nuestro despido, pero sin azotarnos ni flagelarnos; tratar de ubicar las razones y aprender de ello. Ayuda mucho discernir y respondernos ¿Qué hicimos mal y qué hicimos bien? Esto nos ayudará a usarlo a nuestro favor en nuestro próximo empleo.


A reconstruirnos

Ante esta nueva realidad, implica nuevas formas de vivir y de llevar la vida. Hay que cuidar la economía, reducir gastos, disciplinarse, pagar deudas, dejar ciertos lujos, vender algunas cosas, y usar otras; e incluso es tiempo para deshacerse de otras más. Incluidos  viejas relaciones, objetos personales, relaciones malsanas, entre otras. Y empezar a ver las ventajas de esta nueva realidad: ahora puedes ver un atardecer, no que antes, por estar encerrado en la oficina ni te percatabas de ello; tienes más espacios de convivencia con personas que aunque cercanas a ti, por tu estilo de vida anterior no podías  tenerlos.

Y descubres nuevas formas de ganarte la vida que pueden o no ser a fines a la que antes realizabas. Lo importante es estar abierto y esperanzado a que recuperarás  lo que tenías y hasta más, que no necesariamente es en lo económico.

Al reconstruirnos, también es necesario empezar a retomar el espíritu de gratuidad. A lo mejor fue muy doloroso y no fueron las maneras para despedirnos, pero no se puede andar por la vida cargando rencores, sentimientos de venganza y repudio a la empresa y a sus miembros. El tiempo que estuvimos ahí, apostaron por nosotros y nos dieron la oportunidad de desempeñarnos con ellos. Y eso es motivo de agradecimiento.

Esta apuesta por nosotros, nos permitió experimentar logros personales, profesionales, familiares y demás, que nos permitió crear un curriculum que podemos  o no usar en un  futuro empleo u proyecto personal. Es tiempo de confiar y esperar. Tiempo de creer  que lo mejor está por venir y en el futuro hay algo bueno para mí.


Quien escribe esto, ha pasado por todas estas situaciones. Creyó que de esta no se levantaría fácilmente. Tantos años en ese lugar le habían dado un status, posición social, sentido de pertenecía, seguridad económica y financiera que le permitía solventar los compromisos económicos y familiares,  y ahora ya no lo tenía.  ¿Qué hacer entonces? ¿Llorar acaso?

 ¡Pero si yo solo lloro de gratitud!

Y hoy puedo decir  que todo lo  aquí escrito me ha pasado. ¡Y a ti te pasará igual y  te irá mejor que a mí!

Y hoy como otras personas más que han pasado y salido de esto, puedo decir:

¡Un despido si puede ser una gran oportunidad!






Superar un despido y convertirlo en oportunidad

                                                                                                   Dedicado quienes han sido  despedido
 El despido


Quienes hemos vivido la experiencia de ser despedidos  de una empresa, sentimos, que el mundo se nos termina. Es una situación tan dramática para nosotros que  casi se puede comparar con una tragedia griega  y hasta nos sentimos personajes de una de las obras de Esquilo, Sófocles o Eurípides. Sentimos que estamos acabados, que todo termino para nosotros. Que nuestros compañeros de trabajo (ahora  ex- compañeros)  nos miran con lástima, desprecio y hasta respiran aliviados por no ser ellos los  nominados a dejar la empresa. El aspecto emocional y psicológico en nosotros es brutal y sentimos que no nos podremos levantar fácilmente.


Dejemos  de lado si  el despido fue  justo o injusto. De   todas las reacciones que nos pueden pasar, la más caótica de todas es la de tratar de respondernos: y  ahora, ¿Que voy a hacer?  Si ya no  voy a trabajar aquí, haciendo lo que mejor se hacer... ¿Podré hacer esto mismo en otro lado? ¿La volveré a hacer en otro lado? ¿Podré salir adelante con todas mis preocupaciones, situaciones, problemas financieros y demás situaciones que en mi diario vivir me acontecen? Algunos vivimos esto y otros no, pero a todos nos pasa esto aunque sea brevemente.

Hay que reconocer, que entramos en una depresión  de la que no sabes si saldremos o no, porque ni siquiera pensamos en eso. “déjenme que estoy llorando” es una frase que podría explicar esta situación.

Ciertamente hay un duelo intenso según el tiempo de estar en esa organización. El nivel de tristeza, enojo, coraje, confusión y miedo depende  de esta realidad.  Para algunos, ese trabajo era parte de nuestra vida (o nuestra vida misma) nos concebíamos como miembros vitales e importantes de la organización. Inferioridad, fracaso y vergüenza son tres  sentimientos que empiezas a conocer. Y lamentablemente algunos no salen de esta ni con terapia. Su vida es una continua  añoranza: en su discursos suelen haber frases como estas:   “Cuando yo hacia”…  “Cuando yo estaba”… “Cuando yo era”… “Cuando podían”…cuando uno habla con ellos en su discurso, siguen perteneciendo a la empresa. Cuidado con esto.



Y ahora ¿Qué hacer?

Una vez que ya se ha finiquitado la situación laboral, que ya se vió  lo que por ley te corresponde y  se cerró la relación laboral,  lo más sano es tomarse un tiempo para meditar la nueva situación. Asumir la nueva realidad. Compartirla con los seres queridos,  salir de viaje o hasta tomarse un descanso, a lo mejor inmerecido, pero necesario. Darnos  tiempo de romper  con esta  realidad, vivir el duelo y pensar, con serenidad y  la cabeza bien fría lo que toca hacer.



 En este tiempo podemos pensar  sobre los “porqués” de nuestro despido, pero sin azotarnos ni flagelarnos; tratar de ubicar las razones y aprender de ello. Ayuda mucho discernir y respondernos ¿Qué hicimos mal y qué hicimos bien? Esto nos ayudará a usarlo a nuestro favor en nuestro próximo empleo.


A reconstruirnos

Ante esta nueva realidad, implica nuevas formas de vivir y de llevar la vida. Hay que cuidar la economía, reducir gastos, disciplinarse, pagar deudas, dejar ciertos lujos, vender algunas cosas, y usar otras; e incluso es tiempo para deshacerse de otras más. Incluidos  viejas relaciones, objetos personales, relaciones malsanas, entre otras. Y empezar a ver las ventajas de esta nueva realidad: ahora puedes ver un atardecer, no que antes, por estar encerrado en la oficina ni te percatabas de ello; tienes más espacios de convivencia con personas que aunque cercanas a ti, por tu estilo de vida anterior no podías  tenerlos.

Y descubres nuevas formas de ganarte la vida que pueden o no ser a fines a la que antes realizabas. Lo importante es estar abierto y esperanzado a que recuperarás  lo que tenías y hasta más, que no necesariamente es en lo económico.

Al reconstruirnos, también es necesario empezar a retomar el espíritu de gratuidad. A lo mejor fue muy doloroso y no fueron las maneras para despedirnos, pero no se puede andar por la vida cargando rencores, sentimientos de venganza y repudio a la empresa y a sus miembros. El tiempo que estuvimos ahí, apostaron por nosotros y nos dieron la oportunidad de desempeñarnos con ellos. Y eso es motivo de agradecimiento.

Esta apuesta por nosotros, nos permitió experimentar logros personales, profesionales, familiares y demás, que nos permitió crear un curriculum que podemos  o no usar en un  futuro empleo u proyecto personal. Es tiempo de confiar y esperar. Tiempo de creer  que lo mejor está por venir y en el futuro hay algo bueno para mí.


Quien escribe esto, ha pasado por todas estas situaciones. Creyó que de esta no se levantaría fácilmente. Tantos años en ese lugar le habían dado un status, posición social, sentido de pertenecía, seguridad económica y financiera que le permitía solventar los compromisos económicos y familiares,  y ahora ya no lo tenía.  ¿Qué hacer entonces? ¿Llorar acaso?

 ¡Pero si yo solo lloro de gratitud!

Y hoy puedo decir  que todo lo  aquí escrito me ha pasado. ¡Y a ti te pasará igual y  te irá mejor que a mí!

Y hoy como otras personas más que han pasado y salido de esto, puedo decir:

¡Un despido si puede ser una gran oportunidad!






lunes, 29 de febrero de 2016

La persuasión oral, identificación y causas, modos y estrategias.

 La persuasión oral, identificación y causas, modos y estrategias.


Tener influencia en la acciones y decisiones de los demás, es una forma de intención con la que podemos interactuar. Esta acción comunicativa erróneamente se llega a entender como manipulación arbitraria, dando una connotación negativa al hecho de querer que los demás se vean influidos por nuestras palabras.

Pero lo que es cierto, es que toda comunicación, hasta cierto punto, llega a ser persuasiva. Lo que hace del término persuasión es la gente que utiliza los principios de una forma deshonesta.

El primer paso para ser un persuasor eficiente es identificar  por qué y cuándo necesitas persuadir, es decir, si otros están tomando decisiones que tú quieres o necesitas que se den, entonces no será necesaria tu intervención.

No importando con quiénes interactúes, ya sean jefes, empleados, socios, miembros de comités, clientes, representantes de empresas, miembros de la comunidad o desconocidos, debes estar consciente de tu papel como comunicador persuasivo.

 Conocer las funciones de la persuasión.
a)    Motivar a la acción: lograr que el auditorio realice u omita una conducta. Por ejemplo, una plática motivacional, en la que se inste a los fumadores a dejar de hacerlo, dando todas las razones y fundamentaciones que se consideren necesarias para ello. Aquí se espera que la conducta del fumar sea la que se omita.
b)   Convencer – formar: pretende establecer o formar una opinión, creencia o actitud respecto de algo. Por ejemplo un discurso religioso en el cual te llamen a formar parte de esa religión; por medio de la persuasión intentarán convencer de que se pertenezca a la misma.
c)    Convencer – reforzar: el público ya aceptó una opinión, creencia o actitud y se le ofrecen razones para consolidarlas. Por ejemplo, el discurso político durante las campañas electorales dirigidas a los ya partidarios, con el sólo objeto de reforzar su afiliación.
d)   Convencer – cambiar: Es modificar la idea, actitud, creencia u opinión que el público tiene respecto a algo. Por ejemplo el discurso mercadológico que invita a cambiar de marca de algún producto o servicio.

Conocer las estrategias de la persuasión.
Para Aristóteles la persuasión tiene 3 estrategias, que son:

1.- Ethos, la podemos interpretar como el carácter o la personalidad del orador. Los discursos adquieren una fuerza especial y natural que va de acuerdo con la personalidad del orador, su modo de hacer las cosas y su forma particular de ser. Todo esto influye para que pueda convencer a su auditorio y ganarse su confianza; se considera como la estrategia más efectiva.
2.- Pathos, es la capacidad de transmitir emociones y llevar al auditorio, mediante el discurso a experimentar uno o varios sentimientos. Consiste en transmitir ideas que motivan emocionalmente. A este tipo de estrategias recurren mucho los políticos, artistas, etc cuando utilizan frases como “Viva México” “Viva la Virgen de Guadalupe”, etc.

3.- Logos, tercera forma de persuasión que consiste en el planteamiento de argumentos para apoyar la idea que se está definiendo. La característica básica de esta estrategia consiste en el análisis que el orador hace de las cuestiones implicadas en el discurso y la lógica estructuración de su presentación. Ejemplo “Con esto quedará más claro lo que he dicho ¿saben ustedes que en esta ciudad de México se producen diariamente 100 toneladas de polvo contaminante?”





lunes, 8 de febrero de 2016

La intención y el argumento.


El desarrollo de las habilidades para la comunicación verbal no sólo debe comprender el buen uso de los vocablos en cuanto a la expresión, la imagen verbal también está dada, y quizá sea el aspecto más importante, por el hecho de utilizar una forma coherente de pensamiento manifiesta a través del lenguaje oral.

  
Hablar desde este punto de vista, con efectividad, requiere de tener claro el mensaje que se desee emitir, además de encadenar de manera precisa los pensamientos para que estos sigan una secuencia lógica y entendible. Es decir, se requiere el uso de argumentos.

 Conocer el argumento.

Una de las formas comunicativas de consenso donde se emplean los argumentos es el debate. En éste, las personas participan con la puesta de manifiesto de sus propias ideas con respecto a un tema, al final puede llegarse a una solución, en caso de tratarse de un conflicto, o si no, simplemente se toma una decisión para actuar o sólo se decide que el tema se ha agotado y deberán tomar una postura personal.

El debate es una discusión muy formal, regulada siempre por una persona que modera, por un tema muy preciso y por una conclusión o síntesis final aunque sea provisional.

Se debe considerar que en las intervenciones en el debate también llevan una base argumentativa convincente:

TESIS
SUSTENTOS
PRUEBAS
Idea Principal
Aseveraciones de Respaldo
Ejemplos

 Identificar el uso de argumentos.

Los argumentos sirven para expresar puntos de vista, defender posiciones a ciertas tendencias, juzgar la validez de los planteamientos que otros nos hacen, manifestar nuestro acuerdo o desacuerdo con las ideas de otros y analizar y evaluar nuestras propias ideas y posturas.


El uso de los argumentos en cualquier discusión, dependerá de los objetivos que se persigan, pero, por lo general, siempre aplicamos lo mejor de nosotros para que nuestros propios argumentos sean los que se tomen en cuenta , a pesar de que también aprendemos de los argumentos que los otros utilizan para después compararos, fortalecerlos o debilitarlos con los nuestros. De los objetivos de la discusión es de donde se desprenderán las intenciones de nuestra participación en el debate.

domingo, 7 de febrero de 2016

Niveles de la Comunicación


 Niveles de la Comunicación


Interpersonal

Se refiere al diálogo entre dos personas, o bien, la comunicación en un grupo de varias personas; al utilizarla, se ponen en juego diversos factores: cuando hablamos con otros, aunque no estemos sometidos a un interrogatorio sobre nuestra persona, damos información sobre nosotros: aunque no lo deseemos, nuestra manera de hablar ofrece a quien nos escucha, un gran número de datos sobre nosotros mismos.

Por otra parte, podemos dirigirnos al interlocutor de muchas maneras, según las múltiples oportunidades que ofrece el código, para convencerlo o lograr que haga lo que deseamos. También podemos hablar aunque no tengamos nada que decir, simplemente para estar en contacto mediante las palabras.

Grupal

Es aquella que se establece cuando pertenecemos a un grupo. Grupo es el conjunto de personas que se encuentran en contacto, manteniendo una relación entre ellos y conciencia de cierto elemento común que los une.

Los objetivos de este tipo de comunicación puede resumirse en interactuar de manera que se facilite la expresividad emocional, se generen sentimientos de pertenencia, se fomenten las normas de autorrevelación o se prueben nuevos comportamientos.


 Organizacional

Esta modalidad es una forma de comunicación interpersonal, pero de características tales que constituye un ámbito diferentes Posee las características dominantes de la comunicación interpersonal pero también la determinan el número de miembros en la organización y la posición de cada quien. En una organización es fundamental la jerarquía y el flujo de comunicación en función de las posiciones de poder.

Otra característica de la comunicación organizacionales la reproducción en serie de los mensajes: éstos se transmiten de una persona a otra, luego de ésa a una tercera, y así sucesivamente.

La comunicación organizacional tiene lugar dentro los límites definidos y se relaciona con el logro de las metas de su organización. Ejemplos de esta comunicación son las empresas, escuelas iglesias, partidos políticos, grupos deportivos y todo conjunto de individuos formalmente estructurado para conseguir un fin común.

 Masivo

La comunicación de difusión o comunicación de masas es muy importante en la actualidad, y si bien para este tipo de comunicación resulta esencial la tecnología moderna bajo la forma de medios masivos, no debe confundirse la presencia de estos instrumentos con el proceso mismo.

Pero, ¿qué son los medios masivos? Son las diversas formas industrializadas de producir información y entretenimiento en la sociedad de consumo: prensa, cine, radio, televisión.

La comunicación de masas se distingue por las siguientes características:

1. Se dirige a auditorios relativamente grandes.
2. Se trata de un auditorio heterogéneo.
3. Como auditorio conserva su anonimato.
4. El medio actúa en forma pública.
5. Transmite de manera transitoria.
6. El comunicador suele pertenecer a una organización compleja.

"Una razón de que los modos orales y escritos parezcan menos importantes en la vida moderna podría ser la de que ahora poseemos otras formas de comunicación que son más interesantes como experiencia y que permiten un papel más pasivo a la persona receptora. La radio, la televisión, el cine, formulan limitadas exigencias intelectuales a sus públicos. No hace falta saber cómo hablar con elocuencia ni cómo escribir con coherencia para poder participar en los sistemas de comunicación".


jueves, 4 de febrero de 2016

Lectura en voz alta

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Matices y tonalidades de voz

Cuando hablamos es imprescindible entonar bien para que quien nos escuche pueda entender la intención de nuestro mensaje. Igualmente, tenemos que saber interpretar y utilizar los signos de puntuación para leer con fidelidad un mensaje escrito, o para expresar en forma escrita lo que deseamos.


Leer en voz alta es una actividad que hemos ido olvidando desde que dejemos de asistir a la escuela primaria, después se nos enseñó a leer sólo para nosotros; sin embargo, hay ocasiones en nuestra vida cotidiana en que tenemos que recurrir a esta práctica porque necesitamos leer para otros.

Saber leer correctamente, en estos casos, no sólo es comprender el mensaje, sino entonar y expresar de tal manera que los que nos escuchan puedan comprender el mismo texto, en cuanta a la intención y significado, sin necesidad de leerlo.

La lectura en voz alta también es una forma de expresión oral, pero sólo completa su función comunicativa cuando se conforma con los elementos sonoros y rítmicos que la hacen atractiva, para ello se debe considerar:

  •   Vocalizar bien, sin omitir sílabas ni letras.
  •  Entonar bien, si un verso forma oración con el siguiente, no lo podemos entonar como si la oración terminase allí.
  • Marcar con claridad los acentos, procurando tener la tensión relajada al llegar al final de cada verso, porque rítmicamente es lo más importante.
  • Modular el volumen de voz según sea necesario.
  • Solicita a alguien que te evalúe para que puedas mejorar cada vez.

lunes, 1 de febrero de 2016

Barreras y puentes de la comunicación oral


 Barreras y puentes de la comunicación oral



Es común que durante la comunicación estén presentes los obstáculos o ruidos que distraigan nuestra atención y nos impidan escuchar con efectividad, a estos también se les conoce como barreras, definidas por Clevenger y Matthews como cualquier interferencia en el proceso de la comunicación.

Se pueden distinguir ciertas barreras que pueden ser clasificadas en externas o ambientales e internas y semánticas o relativas al que habla.

2.1 Semánticas

Las barreras relacionadas con el habla o semánticas; éstas se refieren a la diferencia de significados que puede tener un mensaje para las persona, debido a sus diferencias socioculturales o de valores, es decir, incluyen a un hablante que posee una cultura muy diferente a la propia, el modo de hablar, los gestos, las expresiones, el acento, el estatus que maneja al hablar con el oyente y la dificultad que representa la decodificación correcta del mensaje, enviado por las diferencias existentes.

Como puede apreciarse, el acto de la comunicación es muy complejo y hay muchas variables que entran en una situación de comunicación determinada, pues no sólo es considerar los elementos que conforman la misma; sino aspectos como el de la inteligibilidad, ya que son niveles más básicos de la organización de los mensajes involucran fonemas, palabras, frases y oraciones complejas; así como condiciones del ambiente, actitudes de los interlocutores, entre otros aspectos que impedirán o permitirán la recepción y transmisión fiel del mensaje.

Clevenger y Matthews definen la fidelidad como la correspondencia entre el mensaje y su recepción, aunque tratándose del significado del mensaje, esta correspondencia nunca podrá ser exacta, de manera que tendríamos que hablar en términos de mensajes de alta o baja fidelidad, todo depende del grado de correspondencia entre la intención del emisor y la comprensión por parte del receptor; es decir, el logro de atención, generación de un interés o necesidad a satisfacer, búsqueda del marco y entorno semántico común, así como la adecuación del mensaje por parte del emisor.

En primera instancia, podríamos decir que, al igual que en el caso de todos los equipos de sonido de alta o baja fidelidad, cuanta más energía se gasta, tanta más fidelidad tendrá el mensaje. Es decir, generalmente si el emisor gasta energía en esforzarse por hacerse entender, si se explica bien, dando ejemplos y razones e ilustra sus ideas con apoyos verbales y, además, toma en cuenta la retroalimentación del receptor y cambia su mensaje de acuerdo con los requerimientos de éste, entonces aumentará la posibilidad de que su mensaje sea de alta fidelidad, es decir, habrá alta correspondencia entre su intención de comunicación y la comprensión de su mensaje por parte del receptor.

Sin embargo, con esto no queremos decir que la relación entre el esfuerzo del emisor y el receptor y, la fidelidad del mensaje, sea como una fórmula de: a mayor esfuerzo, mayor fidelidad. Puesto que hay situaciones que requieren de poco esfuerzo y sin embargo, existe un alto grado de correspondencia entre la intención del emisor y la comprensión del receptor, así como también del grado de confianza o intimidad existente entre los comunicantes, he aquí por qué la comunicación es considerada como todo un arte.

Clevenger y Matthews afirman que la persona que sabe conversar es percibida como honesta, discreta, madura, inteligente, educada, sencilla, paciente, comprensiva, franca, sincera, objetiva, de mentalidad abierta, dinámica, alegra y optimista.
La persona con la que otras evitan conversar es percibida como hipócrita, burlona, chismosa, envidiosa, mentirosa, terca, prejuiciosa, de mentalidad cerrada, impaciente, superficial, indiscreta, distraída, voluble, aburrida y pesimista.

Estas concepciones son transmitida, muchas veces, por ciertos comportamientos que tomamos al comunicarnos tanto verbal como no verbalmente; por eso es necesario identificar las barreras y puentes, tanto verbales como no verbales, que permitan mejorar cada vez más nuestra comunicación.


2.2 Psicológicas

Las barreras internas son aquellas que se originan en la misma fuente o persona, éstas pueden dividirse en físicas y psicológicas. Las primeras incluyen fatiga, hambre, sed, dolor, sueño; las segundas la fantasía, los conflictos entre los puntos de vista del hablante y oyente, presiones de tiempo y trabajo, resistencia a nuevas ideas y supuestos y expectativas respecto al mensaje.

Las barreras externas o ambientales son aquellas que se originan precisamente en el medio ambiente e incluyen el ruido que se origina en el mismo, mensajes que se superponen unos a otros y distracciones físicas, visuales u olfativas.

2.3 Barreras verbales.


  • Quedarse callado.
  • No aportar ideas.
  • Contestar escuetamente.
·         Manifestarse de forma superficial y/o prejuiciosa.
·         Hablar en exceso, ya sea sobre un mismo tema o sobre uno mismo.
·         Cambiar el tema antes de que se haya terminado de tratar.
·         Hacer comentarios fuera del tema.
·         No responder cuando le dirijan la palabra.
·         Interrumpir, criticar, regañar o enojarse.
·         Hacer comentarios burlones.
·         Expresarse negativamente.

2.4 Barreras no verbales

  • Gritar o hablar demasiado bajo.
  • Reírse constantemente.
·         Manifestar impaciencia o aburrimiento por el tema de conversación.
·         Dirigir la mirada hacia otro lado.
·         Distraerse constantemente.
·         Moverse mucho durante la plática.
·         Evitar la mirada del otro.
·         Ser de criterio cerrado.
·         Responder con poco entusiasmo.

Todas la barreras pueden ser superadas y convertidas en puentes, es decir en elementos que apoyen a que los mensajes sean mejor transmitidos y no se pierdan de vista los objetivos principales del acto comunicativo. Algunos ejemplo de puentes de comunicación son: la participación, la integración, la solidaridad, la identificación y la colaboración.

La empatía es otro puente de gran importancia para generar resultados positivos en el intercambio de mensajes, es lo que comúnmente llamamos como “ponerse en el lugar del otro”, a fin de considerar un mayor entendimiento al acercarse a la realidad de la conducta de los demás.

El conocimiento de las barreras y los puentes de la comunicación, nos deben servir como un elemento de acercamiento al desarrollo de habilidades para el logro del objetivo comunicativo: la evolución y el avance humano.

2.5 Puentes verbales


·         Responder  a las preguntas y observaciones con comentarios valiosos.
·         Tener la capacidad de hablar sobre varios temas.
·         Expresarse con amplio criterio.
·         Aportar nuevas ideas.
·         Preguntar sobre el tema que se está tratando.
·         Hacer comentarios sobre el tema.
·         Dar consejos cuando son pedidos.
·         Hablar con seguridad.
·         No titubear.
·         Decir las palabras adecuadas en el momento oportuno.
·         Hacer comentarios positivos.

2.6 Puentes no verbales

·         Responder con entusiasmo.
·         Moderar la voz.
·         Reflejar interés con la mirada.
·         Mirar a los ojos o buscar con la mirada.
·         Escuchar con atención.
·         Ser expresivo con el cuerpo y gesticulaciones de la cara en grado aceptable.
·         Trasmitir alegría, seguridad y confianza.


¡YA NO QUIERO SER MAESTRO!

  “YA NO QUIERO SER MAESTRO”   En lo que va del año a la fecha, muchos compañeros docentes se han acercado para confiarme casi en secret...